Pero eso ya se veía venir....
Uno se sienta a esperar sabiendo que es seguro, que llega, de un momento a otro. Es esa espera que se sabe, se ve venir, no duele, no falla, no desilusiona.
Se olía en el aire. Se sentía en la piel. Se respiraba con la nariz y los ojos y las manos y los poros...
Que se viene, que se viene...
Y fueron minutos imposibles, sofocantes y lentos como las locomotoras que entraban a la estación para dormir después del viaje, humeando diesel y aceite, chirriando vejez y calores...
Se viene, seguro que ahora se viene...
Me senté en el final del andén a esperar que llegue, a desear como sólo lo desean los desesperados.
Y entonces sí. Primero tímido, acercándose despacio, de a pasos, casi sin ruido.
Después como coqueteando con todo lo que lo rodeaba, salpicando con su llegada, embarrando miradas y revolviendo el aire quieto.
Hasta que al final, terminó de venir y me estalló encima, con toda la fuerza y la espontaneidad y la alegría y la bronca que suelen traer los chaparrones de verano.
[Escrito a partir de la última frase del cuento Lo vi venir]
qué divertido... es que estoy en el trabajo, sábado de mañana, y no tenía nada qué hacer... ahí les fue mi aporte [y mis ganas de que un chaparrón me refresque este verano infernal]
sábado, 5 de enero de 2008
CONTÉMONOS CUENTOS: esperando
Publicado por
Rosario
en
6:20
Etiquetas: CONTÉMONOS CUENTOS
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2 comentarios:
ex ce len te ..
=)
Que bueno, Ro!!! verano infernal? Pues por aquí hace un fresquito....
Buen día!!!!
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